martes, 10 de diciembre de 2013

Con conciencia pero sin restricciones

Llegó la Navidad y con ella todas las tentaciones del paladar. Quienes presentan patologías asociadas al sistema cardiovascular y a la glicemia, también pueden disfrutarlas

Puerto La Cruz. Anzoátegui.- Desayunar, almorzar y cenar como un rey es casi inevitable en Navidad. Disfrutar de cada platillo de la temporada es un gran placer que, sin cuidado, podría hacerlo recibir el año en una sala de urgencias.

Según un estudio de la Universidad Vanderbilt de Nashville, Tennessee (EE UU), las muertes por enfermedades cardiovasculares aumentan entre diciembre y enero.

Pero no es cuestión de alarmarse, ni siquiera para aquellos que han sido diagnosticados con alguna patología asociada a la hipertensión, la obesidad o la diabetes.

Existen técnicas para evitar la ingesta excesiva y, aun así, probar un poco de cada delicia decembrina sin sentirse culpable o poner en riesgo la salud.

El médico internista y cardiólogo, Roger Uzcátegui, quien atiende en Caracas, recomienda mantener los mismos hábitos saludables puestos en práctica anteriormente y no olvidar los medicamentos.

“Si hay factores de riesgo presentes y hay un tratamiento en marcha, el paciente no puede dejarlo de lado, sin importar la época del año”.

Por su parte, la cardióloga Maritza Arveláiz, cuya consulta está en Anzoátegui, combate la popular creencia de que la ingesta de alcohol interfiere con las medicinas.

“Es mucho más riesgoso detener un tratamiento que continuar con las indicaciones del especialista, aunque se combinen con bebidas alcohólicas. Siempre que los cumplan estarán protegidos. Sin embargo, la ingesta de licor debería ser mínima porque modifica los valores de tensión, incluso el vino”.

Arveláiz recuerda que la cebada contenida en la cerveza sube considerablemente los niveles de glicemia, por lo que está prohibida para los diabéticos.

Tips saludables

La principal recomendación de los médicos para no privarse de una hallaca, del pernil o el pan de jamón, es cuidar las porciones.

Uzcátegui aconseja merendar una hora antes de acudir a la cena o reunión navideña y elevar la ingesta de agua.

Con ello, el apetito estará controlado cuando sean servidos los platos con alto contenido calórico, una característica típica de los preparados esta temporada.

Para Arveláiz es importante cenar lo más temprano posible, ya que altas cantidades de comida a entradas horas de la noche aumentan las probabilidades de sufrir un evento indeseado.

“Sería ideal que, si la comida es preparada en casa, se tome la previsión de hacerla baja en sal. También es muy positivo sumar ensaladas y frutas al menú para contrarrestar tantas proteínas y carbohidratos. Pero lo verdaderamente importante es tener conciencia de su condición y cuidarse”.

En movimiento
Combatir el sobrepeso es fundamental. Arveláiz destaca el valor del ejercicio. Para la cardióloga Norka Antepara, una caminata diaria de media hora es posible en cualquier lugar, con algo de organización. Arvelaiz facilita aún más las cosas. Esta especialista considera que las actividades recreativas como nadar o bailar también son buenos ejercicios.

No hay comentarios:

Publicar un comentario