martes, 10 de diciembre de 2013

Alcaldes, construyan ciudades educadoras

Si sus ejecutorias llevan una finalidad educativa, lo podrán lograr. Esto va a contribuir a la participación social para la ciudad educadora que pueden construir.

Desde Cumaná.- Hay que hacer un gran esfuerzo para que después de esta resaca electoral se nos ocurra escribir de otra cosa que no sea el tema electoral.

Como siempre me ocupa lo pedagógico no hablaré de resultados, pero sí dedicaré esta Tribuna de hoy para exhortar a todos los alcaldes que resultaron electos a que trabajen para que ayuden a construir ciudades educadoras en sus municipios.

Aún cuando sean reducidas sus competencias en el ámbito escolar, pero, ojo, no en el educativo, deben trabajar para que su ciudad achique los espacios y la brecha entre el afuera y el adentro de sus escuelas; es decir, que ciudad y escuelas acorten las distancias y rompan los muros que la separan.

Si sus ejecutorias llevan una finalidad educativa, lo podrán lograr. Esto va a contribuir a la participación social para la ciudad educadora que pueden construir.

Esta noción que la he venido trabajando desde hace algún tiempo, a propósito de algunos trabajos que publica La Organización de Estados Iberoamericanos para la educación y la cultura desde su revista digital, me han permitido desarrollar esta idea que he desarrollado en anteriores artículos.

Si aprendemos en la ciudad, pues es natural que aprendamos de ella, lo cual no sucede ahora, por cuanto lo que hoy en la escuela y específicamente en sus aulas se transmite con sentido pedagógico, en la casa y en la calle se disipa, se desdibuja.

Es cierto que esto sucede porque toda la escuela no es un aula, mucho menos la ciudad. En consecuencia, el trabajo de construcción de una ciudad educadora pasa primero por la escuela misma, pero también pasa porque la ciudad sea un referente importante en la escuela; dicho de otro modo, que sus instituciones públicas y privadas se conviertan en agentes educativos.

Cada elemento arquitectónico de la urbe debe ser diseñado en conjunción con el concepto de ciudad que se tenga, así como las restauraciones de los patrimonios históricos construidos tienen que estar dentro de las prioridades de sus gestiones de gobierno.

Ellos deben ser espacios de educación, así como plazas y parques. Es mucho lo que pueden hacer para hacer de cada lugar de la ciudad que regentan un centro de vida y de paz para el disfrute de sus ciudadanos.

Todo lo que tienen que hacer es soñarla y luego materializarla y concretarla en ejercicios de gobierno en función de sus habitantes.

Se trata de darle el sentido comunicativo a cada rincón de la ciudad, escolarizarlos. Toda la ciudad un aula. El trayecto de la casa a la escuela tiene que convertirse en recreación visual, que la escuela sea extensión de su ciudad y a su vez la ciudad lo sea de ella.

Es así como se cumpliría aquella idea de los pueblos africanos de que toda la aldea participe en la educación de nuestros hijos.

Se trata, pues, de que ustedes con sus acciones de gobierno produzcan sinergia entre el afuera y el adentro de la escuela, así ayudarán a sacar del confinamiento la enseñanza institucional para abrirla a los espacios públicos, a las instituciones privadas y entes gubernamentales, consejos comunales y centros culturales.

Hacer de cada uno de ellos agentes educativos externos que pedagogicen las obras que en sus respectivos espacios realicen.

De esa manera la escuela y todas las instituciones de la ciudad formarían parte del tejido institucional e informal que en corresponsabilidad asumen la tarea educadora de todos quienes habitan la ciudad

Señores, Alcaldes, recién electos, trabajen para que sus comunidades, dentro de la diversidad, aprendan a con-vivir juntas y en paz, empodérenlas para que tengan la facultad de intervenir en las funciones deliberativas y ejecutorias de la ciudad.

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