jueves, 5 de diciembre de 2013

Han pasado 41 años y el barrio Fernández Padilla sigue igual

La vecina de una comunidad de Barcelona, Milagros Sala­zar dijo que las únicas veces que ve a las autoridades, es cuando se acercan elecciones

Barcelona.- Los únicos que han pasado y no en vano por el sector Fernández Padilla de Barcelona son los años. Habitantes aseguran que en los 41 que tiene de fundada esta localidad los problemas no han cesa­do, por el contrario, empeoraron.

Para la vecina Milagros Sala­zar en esta comunidad “no hay nada y falta todo”. Ella afirmó que la única vez que ha visto a las autoridades caminar por sus calles es cuando se acercan las eleccio­nes. “Vienen a buscar y votos y después no vuelven”.

En este sector que está ubicado entre los municipios Urbaneja y Bolívar, el principal problema es la falta de un sistema de cloacas, pues las aguas negras se desbordan con frecuencia y se empozan en las cunetas y en las esquinas.

La vocera comunal dijo que ellos utilizan pozos sépticos, los cuales están colapsados y por ello se rebo­san. “A todos los gobiernos que han pasado desde entonces les hemos solicitado una red de cloacas. Se han quedado en promesas”.

Refirió que para evitar vivir entre malos olores y suciedad ellos se encargan de limpiar las calles, eso sí hasta donde pueden. Hay alcanta­rillas que están tapadas por tantos desechos. “Las vías están destruidas porque las aguas negras y las blancas corren por las aceras y las cunetas”.

Felicia Ramos tuvo que hacer una pequeña construcción en la puerta de su casa para evitar que se empoza­ran las aguas negras. “Tenemos un negocio y no es higiénico tener esas lagunas al lado. Además los malos olores son insoportables. Tuvimos que tapar las zanjas”.

Para ella otro de los padecimientos de la zona es la falta de alumbrado público. Los únicos bombillos que sirven son los de dos postes que están frente a la escuela U. E Fernández Padilla, y quedan prendidos todo el día. “Así se van a quemar”.

Agregó que para no estar a oscu­ras tienen que poner bombillos en las puertas de las casas.

Sí se puede

Habitantes de este sector barce­lonés comentaron que aún viven tranquilos. “Esta zona no es tan insegura, aún podemos sentarnos en la puerta, hasta ciertas horas”, dijo Roberto Torres.

Sin embargo, el vecino señaló que el callejón Venecia y la calle Virgen del Valle son la excepción. “Por allí no es tan sano, roban a las personas. Es por ello que necesitamos que haya más patrullaje policial”.

Entre todos

La cancha de la comuni­dad fue salvada por los vecinos. Entre todos y con la ayuda del conse­jo comunal le hicieron mantenimiento, lo que ha ayudado a las actividades deportivas y culturales. Los fines de semana rea­lizan juegos para que los vecinos interactúen.

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