domingo, 2 de junio de 2013

Las escuelas de cocina juegan un rol fundamental para evitar el despilfarro de agua

Cincuenta y seis segundos con catorce centésimas. Eso es lo que tomó llenar un envase de 14 litros en el lavaplatos de mi escuela de cocina. 250 litros es el consumo de agua por persona, por día, en Suiza; y en apenas 17 minutos, de chorro abierto de uno de nuestros lavaplatos, somos capaces de botar esa misma cantidad. No supe encontrar estadísticas de cuantos restaurantes hay en Venezuela, intuyo que muchos. A la luz de la cifra de agua botada que acabo de colocar, da vértigo pensar en cuanta agua estamos malversando únicamente por la manía de dejar el chorro abierto cuando lavamos perejil o cilantro. No olvidemos que somos el país que barre con manguera, así que desde pequeños nos amamantan pensando que el agua es un recurso ilimitado

No hay comentarios:

Publicar un comentario